Mi método de trabajo es la psicoterapia de orientación junguiana.

El trabajo terapéutico se realiza mediante el diálogo, la escucha activa, la reflexión, la comprensión y la interpretación de todos aquellos contenidos que van apareciendo a lo largo de la sesión, todo ello dentro del marco de la relación terapéutica.

En algunas ocasiones, el trabajo se puede complementar con relajación, arteterapia o musicoterapia. Trato de respetar el propio ritmo del paciente a la hora de tomar conciencia y elaborar todo el material terapéutico que va apareciendo en las sesiones, acompañándolo en este proceso hasta conseguir un cambio profundo, sin tratar de forzar o precipitar este trabajo personal.

Inicialmente, dedico 4 o 5 sesiones para escuchar y atender el conflicto motivo de ayuda. Durante estos primeros encuentros, surgirán otros elementos que permitirán ir explorando de forma más profunda los diferentes aspectos de la personalidad, los recursos psicológicos con que cuenta la persona y el vínculo terapéutico que se va creando. Paralelamente, la persona también empieza a escucharse a si misma desde ese diálogo con el terapeuta y a tomar conciencia del trabajo que viene a realizar. Una vez recogida toda esta información, se establece un plan de tratamiento adecuado para cada persona.

El proceso de psicoterapia consta de una serie de sesiones donde paciente y terapeuta inician un recorrido por las interioridades de la psique, intentando encontrar aquellas dificultades que de un modo directo o indirecto están relacionados con las áreas de conflicto. A lo largo de las sesiones aparecen recuerdos, imágenes, sentimientos, sueños, deseos, sensaciones, etc. y todo ello es analizado en sus múltiples facetas para entender de donde vienen, qué significado tienen para el paciente, cómo afectan a sus vivencias actuales, hacia donde lo conducen, etc. y darles una nueva mirada más profunda que le ayude a trascender y madurar su personalidad.

La meta final de este trabajo se alcanza cuando el paciente es capaz de encontrar este diálogo auténtico consigo mismo, una mirada interior verdadera que le permite ir caminando por la vida, sin ayuda del terapeuta, en su proceso de individuación.

Las sesiones de psicoterapia tienen una duración de 50 minutos y su frecuencia es semanal.